Una acción concreta
Elige un proceso, situación o responsabilidad de tu trabajo a la que puedas aplicar una de las recomendaciones. Define qué harás, con quién y cómo reconocerás una mejora.
Una estructura breve para conversar con claridad y respeto sin dejar de abordar el problema.
Sustituye juicios generales por situaciones observables: qué sucedió, cuándo ocurrió y qué consecuencia tuvo. Esto reduce la posibilidad de discutir percepciones personales.
Describe cómo la situación afecta entregas, clientes, equipo o acuerdos. No necesitas exagerar; conectar el hecho con sus consecuencias da contexto a la conversación.
Utiliza preguntas abiertas y confirma lo entendido antes de llegar a conclusiones. Escuchar no significa renunciar a un estándar ni evitar una decisión necesaria.
Cierra con una acción específica, responsable, plazo y forma de verificar avances. Cuando no hay acuerdo, deja claras las expectativas y el siguiente paso.
Ensaya la primera frase, anticipa preguntas y elimina expresiones acusatorias. La preparación ayuda a mantener una conversación firme y profesional.
Elige un proceso, situación o responsabilidad de tu trabajo a la que puedas aplicar una de las recomendaciones. Define qué harás, con quién y cómo reconocerás una mejora.
Alinea objetivos, requisitos e indicadores con aquello que las personas realmente necesitan.
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